dimecres, 15 de maig de 2013

Un premio en forma de violín


Jacobo Christensen, nuestro virtuoso, acaba de ganar el primer premio del concurso internacional “Crescendo“, para estudiantes de violín y piano, organizado por primera vez por la prestigiosa escuela Tchaikovski, en Ginebra, Suiza.

Nuestro violinista ha ganado gracias a su talento y esfuerzo, puesto que practica dos horas al día entre semana y tres o cuatro el fin de semana.

El concurso estuvo lleno de gente con un talento excepcional, ya que se presentaron  unos setenta estudiantes de música de todo el mundo. En el jurado había un miembro de honor, la mismísima sobrina del gran compositor Igor Tchaikovsky.

Jacobo participó en la 3ª categoría (13 a 15 años) siendo el más joven.

El concurso constaba de dos partes: la semifinal, en la cual participaban 12 personas, y la final en la que solo participaban 3 personas, de la cual salió ganador con un título, un importante premio material y mucho reconocimiento de su talento.
Esta tarde nos acompaña Jacobo en la redacción del L’ull del Llull.
Pregunta: ¿Cuando subes al escenario no te entra miedo de fallar?
Respuesta:  No sólo miedo de fallar, miedo a hacer el ridículo delante de tanta gente y no poder seguir adelante; pero todos esos miedos desaparecen en presencia de la fuerza mental y la mentalidad que nace después de tantas horas de estudio.

P: ¿Antes habías ganado algún otro concurso?
R: Me he presentado a tres concursos distintos a lo largo de mi carrera como violinista. Hace un año me presenté a uno en Játiva y no pasé siquiera a la final, pero este mundo está lleno de sorpresas, pasar de perder en Játiva a ganar en Ginebra y otro concurso en  Pozuelo de Alarcón (Madrid), para mí ha provocado un cambio en la manera de ver este tipo de cosas.

P: ¿Qué concurso te gusto más? ¿El de Ginebra o el de Pozuelo de Alarcón?
R: El de Pozuelo de Alarcón me impresionó la buenísima idea que querían transmitir a los concursantes de que el concurso en sí, no servía para nada; lo que de verdad importaba era el trabajo y la sangre que nos habíamos dejado en el estudio para poder participar. Pero el de Ginebra tenía una magia especial que me acogió por completo, la calidez del ambiente y la sensibilidad de la gente eran extremas.

P: Los concursos suelen asociarse a competitividad y enfrentamiento, ¿es eso cierto?
R: Como tú bien dices hay gente que asocia los concursos a competición y a querer ganar como sea… Personalmente, no creo que esa sea una buena forma de verlo, ya que esto provoca un estrés y (en el caso de no pasar a la final) una gran frustración. En la pregunta anterior explico la idea que se quería transmitir a los concursantes de valorar el sacrificio que supone este oficio. Un concurso siempre me lo he tomado como una motivación más para seguir adelante, y hasta ahora me ha ido muy bien.

P: ¿En el caso de no haber ganado como te sentirías?
P: Exactamente igual, al fin y al cabo, todo es experiencia y enseñanza.



P: ¿ Tienes algún concurso o concierto próximamente?
R: Sí, el 5 y 6 de julio daré dos conciertos con la orquesta de cámara rusa, y tocaré en la sala grande del Palau de la Música como solista.



Agradecemos desde L’ull digital del Llull la amabilidad de Jacobo por venir a la redacción a entrevistarse con nosotros.

Escrito por Miguel Pérez.